Tras un larga espera, el Gran Museo Egipcio abre sus puertas al público al fin. Este impresionante espacio ha conseguido ya el título de ser el más grande del mundo dedicado a la historia y cultura de Egipto, con más de 100.000 piezas expuestas a los largo de sus salas.
El museo se ha organizado en cinco grandes áreas temáticas , creando un recorrido didáctico a través de tres ejes fundamentales: la sociedad, la realeza y sus creencias de manera que sea más fácil comprender la civilización durante la visita.
Los principales espacios son:
1. El gran hall y la escalinata monumental, con dos imponentes estatuas de Sesostris.
2. La gran escalinata que da acceso a las dos grandes exposiciones del museo.
3. El edificio de la Barca Solar de Keops, una joya arquitectónica y arqueológica.
4. Las dos galerías del tesoro de Tutankhamon, donde se encuentran piezas icónicas de su ajuar funerario.
5. 12 Salas histórico-temáticas recorriendo las etapas de la civilización egipcia.
El museo es una joya arquitectónica por su exterior, destacando por su diseño en forma de pirámide y por todo tipo de detalles decorativos al estilo egipcio. En la entrada principal se alza un obelisco de Ramsés II, en cuya base podemos leer la inscripción del cartucho real del faraón. Otro detalle ha sido la palabra “Egipto” en diferentes idiomas en homenaje a su legado universal.
Como se ha comentado, en su interior se encuentra la mayor colección egipcia del mundo. A destacar, 10 obras imprescindibles que no puedes perderte en tu visita al museo:
1. Estatua de Ramsés II
Esta enorme estatua representa el poder y la riqueza del rey Ramsés II. Originalmente se situaba en templo de dios Ptah, considerada durante muchos años como un dios que escuchaba las oraciones de los devotos y recibía ofrendas.
2. Sarcófago de piedra de Tutmosis I
Este sarcófago perteneció al faraón del Reino Nuevo, Tumosis I, quien inauguró la necrópolis del Valle de los Reyes. Está rícamente decorado con textos jeroglíficos y representaciones de divinidades, Isis y Neftis, protectoras a los pies de la momia. Por otro lado, la diosa del cielo, Nut extiende sus bazos a lo largo del sarcófago para proteger a su difunto.
3. Ajuar de Hetepheres
Este tesoro fue hallado en una tumba situada cerca de la Gran Pirámide de Keops y está considerado el ajuar más lujoso de la IV dinastía. Perteneció a la reina Hetepheres, madre de Keops, compuesta por un baldaquino, una cama y un reposacabezas de oro, un cofre de alabastro donde se guardan los vasos canopos, brazaletes, y una litera ceremonial utilizada para transportar a la reina.
4. Ataúd de madera de Senbi
Aunque el dueño, Senbi, no es especialmente conocido en la historia del antiguo Egipto, su ataúd destaca por la riqueza de su diseño, el uso del color y su cuidada decoración. En el lateral aparecen representados los ojos de Horus, un símbolo de protección para el difunto y por los cuales podrá contemplar eternamente el amanecer
5. La barca solar de Keops
Se trata de uno de los hallazgos arqueológicos más sorprendentes del Antiguo Egipto. Esta embarcación fue descubierta en 1954 junto a la Gran Pirámide de Keops, desmontada en 1224 piezas que fueron cuidadosamente unidas a lo largo de una década. La barca, de 43 metros de eslora, está construida con madera de cedro del Líbano y ensamblada sin ningún clavo. Según la historia, esta habría sido el medio de transporte del faraón en su viaje al Mas Allá, acompañando al dios Ra en su recorrido solar.
6. La gestación de Horus
Esta escultura representa uno de los mitos más importantes del Antiguo Egipto: el de Isis y Osiris. En la escena aparece el cuerpo del dios Osiris con la corona del Alto Egipto, mientras que la diosa Isis representada como un ave, revolotea sobre él para concebir a Horus, quien herederá el trono de su padre, siendo éste, esposo y hermano de Isis.
7. Máscara funeraria de Tutankhamon
La pieza más famosa de la colección, muestra la máscara que cubrió el rostro de la momia del faraón Tutankhamon. Es uno de los objetos más hermosos y fascinantes del arte egipcio. Esta máscara está hecha de oro y de lapislázuli, una piedra azul intenso, siendo el color del cabello de las divinidades. Además lleva incrustada piedras ornamentales de cuarzo y obsidiana.
8. Estatuas de Amenhotep
Amenhotep, hijo de Hapu, fue sacerdote, escriba, sabio, pero en lo que más destacó fue en ser el arquitecto responsable de las obras de los templos de Karnak y Luxor. En el museo parece representado como escriba y sacerdote, reflejando su elevada posición intelectual y religiosa.
9. La reina faraón Hatshepsut
Arrodillada y sosteniendo dos jarras a modo de ofrenda se representa a la diosa-faraón Hatshepsut. Originalmente, esta estatua se encontraba a lo largo del camino procesional que recorría el dios Amón-Ra durante la Bella Fiesta del Valle, hasta llegar a su templo funerario. Las jarras que ésta sujeta simbolizan la ofrenda para este dios, considerado su padre, legitimando así su acceso al trono como faraón a pesar de ser mujer.
10. Cabeza de Alejandro Magno
Esta pieza es una de las más destacadas del GEM. Alejandro Magno, emperador macedonio, conquistó Egipto y fue coronado como faraón, integrándose en la tradición faraónica. Fundo la ciudad de Alejandría donde más tarde nacería la dinastía ptolemaica, quien gobernó Egipto durante los últimos siglos de la historia.
Por supuesto, el Gran Museo Egipcio alberga muchísimas más obras de arte que merecen ser descubiertas, convirtiéndose en un lugar imprescindibles para sumergirse en la historia, cultura y belleza de Egipto.
Sin duda, es una visita clave para comprender una de las civilizaciones más fascinantes de la historia. I
Indo Destination te lleva a vivir esta increíble experiencia, integrando la visita al museo en cualquiera de los itinerarios a Egipto que desees emprender.