Los onsen son baños termales tradicionales de Japón. Se trata de piscinas naturales con aguas termales de origen volcánico, ricas en minerales. Gracias a estas propiedades, los onsen no solo ofrecen un espacio de relajación, sino que aportan beneficios para la salud, como mejorar la circulación, aliviar dolores musculares y reducir el estrés.
Aunque históricamente se encontraban en plena naturaleza, sobre todo en zonas montañosas y pueblos rurales, hoy en día también es posible disfrutarlos en hoteles, complejos turísticos y balnearios modernos. Aun así, muchos viajeros buscan los onsen tradicionales al aire libre para vivir la experiencia más auténtica.
Bañarse en un onsen es mucho más que sumergirse en agua caliente: es un ritual profundamente arraigado en la cultura japonesa. Por ello, es importante respetar ciertas normas básicas:
· Lavarse bien antes de entrar para mantener el agua completamente limpia.
· No sumergir las toallas dentro de la piscina termal.
· Mantener un ambiente de silencio para que todos puedan relajarse.
· Entrar desnudo, ya que el uso de bañador no está permitido en los onsen.
· Está prohibido entrar con tatuajes.
Para los japoneses, los onsen siguen siendo un refugio de calma en medio del ritmo acelerado de la vida diaria. Es un momento para desconectar, contemplar la naturaleza y disfrutar de la armonía.